portion control

Cómo Dejar de Comer Porciones Extra grandes de Comida


por Tina Van Horn, Entrenadora titular de Fit3

¿Sabes a qué equivale una porción de mantequilla de maní? Dos cucharadas no parecen mucho cuando empiezas a untarlas en el pan. ¿Qué tal el tamaño real de una porción de helado? ¿Qué persona se come realmente sólo media taza? Eso es como tres cucharadas. Y ni hablemos de cereales... hay mucho espacio en el tazón si te dejas llevar por lo que dice el panel lateral de la caja en cuanto a las porciones.

La distorsión de las porciones es algo real. Nos hemos acondicionado tanto a las porciones extra-grandes que nos sirven los restaurantes, que no tenemos bases para determinar lo que es recomendable, saludable o razonable en cuanto al tamaño de las porciones.

Hay mucha comidas y bebidas que están empacadas de tal forma que pensamos que son para una sola persona, pero que en realidad contienen dos o más porciones. Y lo consumimos todo porque nos han hecho creer que una porción debe ser mucho más grande de lo que en realidad es.

¡Siempre lee las etiquetas! Aunque creas que sabes cuantas porciones hay en ese paquetito de granos mixtos en el súper, revisa siempre la etiqueta. ¡Probablemente te dé un susto!

Error Fácil 


Uno de los errores más fáciles de cometer con Fit3, es no comprender los tamaños adecuados de las porciones. Cuando estás comenzando, te recomiendo utilizar una báscula para alimentos durante unas semanas, hasta que hayas superado la propaganda de la industria de alimentos y consigas manejar lo que es razonable. Cada par de meses saco mi báscula para alimentos y eso me trae de vuelta a la realidad porque tenemos una tendencia a divagar. Una vez que sepas con certeza cómo se ve una porción verdadera, puedes guardar la báscula de alimentos y utilizar nuestra Hoja de Tamaños de Porciones Ilustrada. Esta herramienta es muy útil para determinar tamaños de porciones. Colócala en tu refrigerador para un fácil acceso.

¿Qué alimentos te atormentan cuando se trata de apegarse a una sola porción? Ya conoces mis debilidades: mantequilla de maní, helados y cereales. ¡Es chistoso, pero ninguno de nosotros tiene ese problema cuando se trata de una ensalada!